¿Es mi hijo adicto a las tecnologías?

DECÁLOGO DE DETECCIÓN

La adicción a las tecnologías hace referencia al uso inadecuado y desmedido de internet, móviles, ordenadores o videojuegos. Se da cuando una persona utiliza de forma exponencial los dispositivos tecnológicos, y va siendo progresivamente incapaz de gestionar su tiempo y modo de uso, así como crea un estado emocional desregulado en el momento en que no los puede utilizar, generando dependencia a éstos objetos. Existen distintos comportamientos que indican que tu hijo puede encontrarse en esta situación:

  1. Tiempo invertido en aumento

De forma progresiva ves como tu hijo aumenta considerablemente el tiempo que dedica a los aparatos electrónicos, tanto móvil como ordenador. Esto, lógicamente comporta que deje a un lado rutinas que hasta ahora tenía integradas, y disminuya el contacto familiar, eliminando las actividades que hacéis todos juntos. Prefiere quedarse en casa conectado a compartir espacios lúdicos en familia sin conexión a Internet.

  1. Disminución del rendimiento académico o dedicación al estudio.

Su rendimiento académico ha disminuido en comparación con la situación anterior en la que el uso era adecuado. Sus notas son más bajas y el profesorado manifiesta la necesidad de ampliación de estudio o indica que no entrega las tareas o que lo hace con retraso, no cumpliendo los objetivos establecidos.

  1. Reducción de las horas de sueño

Has observado una somnolencia diurna significativa, que te hace sospechar que duerme menos horas de las que serían adecuadas. Cuando vas a su habitación por la noche siempre está con el móvil encendido, y se molesta si le decimos que lo apague. Los fines de semana se queda despierto jugando hasta altas horas de la madrugada y después se levanta muy tarde.

  1. Pérdida del apetito

Indica a menudo que no tiene hambre para ocupar el tiempo con las tecnologías. Cuando come opta por alimentos rápidos y que implican poca elaboración. Le cuesta significativamente mantenerse al margen del móvil a la hora del almuerzo. Cuando acaba de comer o cenar, se marcha rápidamente a su habitación, renunciando a la comunicación que se establece en la sobremesa con la familia.

  1. Deja de lado la socialización

Prefiere quedar en casa jugado que ir a dar una vuelta con los amigos. Pone la excusa de que está jugando en red y que, por tanto, ya está socializando. A menudo dice de que todos sus amigos hacen lo mismo y que, por tanto, él no tiene un problema. Se muestra últimamente evitativo de las situaciones sociales.

  1. Disminución del cuidado de sí mismo

Muestra una tendencia pasiva más que activa y ha abandonado o reducido considerablemente el deporte. Le recuerdas a menudo que se duche, se cambie la ropa o que cuide de su higiene personal. Muestra poco interés por su aspecto físico.

  1. Cambios de humor significativos

Muestra cambios de humor significativos cuando debe parar la partida o se le indica que está pasando demasiado tiempo con el móvil. Se muestra irritable sin causa aparente y con frecuencia da contestaciones bruscas cuando se le indica el exceso de uso. Se muestra poco comunicativo. Muestra baja tolerancia a la frustración y si no está conectado durante todo un día parece tener síndrome de abstinencia.

  1. Evitación del control

Ante la posibilidad de supervisar el móvil o el ordenador muestra una clara resistencia y se niega a dar contraseñas. Borra información, y tiende a saltarse los horarios de uso de las tecnologías. A pesar de la prohibición de su uso en determinados momentos, no lo tiene en consideración y utiliza los dispositivos a escondidas o sin permiso.

  1. Dice que está menos tiempo de lo real

Argumenta reiteradamente que utiliza las tecnologías con una frecuencia significativamente menor a la utilizada en realidad. Es poco consciente del tiempo que dedica a navegar por las redes, ver vídeos y/o jugar. Normaliza el sobreuso. Se muestra muy molesto cuando se le indica que le dedica demasiado tiempo en detrimento de otras actividades más saludables.

  1. Se queja continuamente de la conexión a internet

Manifiesta un alto grado de malestar si la conexión a Internet es lenta o de baja calidad. Insiste mucho sobre la necesidad de mejora de la conexión y se niega a acompañarnos a lugares donde no existe, o sabe que no podrá utilizar las tecnologías. Tiene una verdadera fobia a estar sin móvil o que éste no esté operativo (cobertura, batería).

ALGUNOS CONSEJOS PARENTALES

La terapia psicológica permite superar la adicción. Paralelamente se recomiendan a nivel de sistema familiar algunos consejos claves para ayudarle a la recuperación: disminución del tiempo de uso estableciendo horarios adecuados e in, hablar abiertamente en familia de la situación, respetar las actividades diarias habituales como el estudio, comida , cena, actividades extraescolares, dedicar tiempo a las relaciones sociales en directo, realizar actividades al aire libre y pedir si es necesario, ayuda profesional.

Helena Alvarado es psicóloga sanitaria en el Instituto Balear de Pediatría

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